Los Ángeles en el Nuevo Testamento

Los evangelistas narran distintas situaciones donde intervienen los ángeles.Aquí vamos a conocer los versículos del Nuevo Testamento donde se nombran a los ángeles. Muchas veces participando directamente en la obra redentora como mensajeros y otras mencionados por Jesús con absoluta naturalidad.Algunos mensajes se repiten porque están relatados por distintas personas.

Evangelio de San Mateo

San Mateo 1, 20-24

María estaba compremetida con José, antes de que conviviesen. Como María había concebido por medio del Espíritu Santo, José que era un hombre justo, no quiso denunciarla y decidió repudiarla en secreto.

Mientras reflexionaba sobre esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor y le dijo: -José , hijo de David, no temas recibir a María , tu esposa, en tu casa. Pues lo concebido en ella es obra del Espíritu Santo.

Dará a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús, porque salvará a su pueblo de sus pecados. Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que el Señor había anunciado por el profeta que dice:

He aquí que una virgen concebirá y parirá un hijo.

Y se le pondrá por nombre "Emmanuel " que quiere decir " Dios con Nosotros".

Al despertar José de su sueño, hizo como el ángel del Señor le había mandado, recibiendo en su casa a su esposa, la cual , dió a luz un hijo y le puso por nombre "Jesús".

Mateo 4. 1-11

Mateo narra la tentación a que fue sometido Jesús por parte del demonio y su triunfo sobre el mal.

Entonces fue llevado Jesús por el Espíritu al desierto para ser tentado por el diablo. Y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, al fin tuvo hambre. Y acercándose el tentador, le dijo: si eres hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Pero él respondió diciendo: Escrito está: No solo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Lo llevó entonces el diablo a la ciudad santa, y poniéndolo sobre el pináculo del templo le dijo: Si eres hijo de Dios, arrójate desde aquí pues escrito está: A sus ángeles encargará que te tomen en sus manos para que no tropiece tu pie contra una piedra. Dijo Jesús. También está escrito: no tentarás al Señor, tu Dios.

De nuevo le llevó el diablo a un monte muy alto y mostrándole todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, le dijo: todo esto te daré si me adorases de rodillas.

Dijo entonces, Jesús. Apártate, Satanás, porque escrito está: Al señor, tu Dios adorarás y solo a El rendirás culto. Entonces el diablo se alejó y llegaron ángeles y le servían.

Mateo 18

La dignidad de los niños

Mirad, que no despreciéis a uno de estos pequeños, porque en verdad les digo que sus ángeles ven de continuo en el cielo la faz de mi Padre, que está en los cielos.

Mateo 22. 29-30

Aquí Jesús les responde a unos saduceos que no comprendían la resurrección. Estos le preguntaban acerca de una mujer que se casa con un hombre que tenía siete hermanos. Ella queda viuda del primero y se vuelve a casar con otro hermano y vuelve a quedar viuda hasta casarse con los siete.

Los saduceos quieren saber de quién será esposa cuando resuciten y Jesús responde

Y respondiendo Jesús les dijo: estáis en un error y ni conocéis las escrituras ni el poder de Dios. Porque en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino que serán como ángeles en el cielo.

Mateo 24. 29-31

Aquí Mateo narra lo que Jesús anuncia sobre el fin de los tiempos.

Luego, en seguida, después de la tribulación de aquellos días, se oscurecerá el sol y la luna no dará luz, y las estrellas caerán del cielo, y los poderes del cielo se conmoverán.

Entonces, aparecerá el estandarte del Hijo del hombre en el cielo, y se lamentaran todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y majestad grande.

Y enviará sus ángeles con resonante trompeta y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde un extremo del cielo hasta el otro.

Mateo 26. 53

Aquí Mateo nos cuenta el momento en que es aprendido. Algunos de sus discípulos se adelantaron para defenderlo y con su espada le cortó una oreja a un soldado. Jesús reprende a su discípulo.

Jesús entonces le dijo: Vuelve tu espada a su lugar, pues quién toma la espada, a espada morirá. ¿O crees que no puedo rogar a mi Padre, quién pondría a mi disposición al punto más de doce legiones de ángeles?

Mateo 28. 1- 9

Mateo narra la participación de un ángel del Señor en la resurrección de Jesús.

Pasado el sábado ya para amanecer el día primero de la semana, vino María Magdalena con la otra María a ver el sepulcro. Y sobrevino un gran terremoto, pues un ángel del Señor bajó del cielo y acercándose removió la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Era su aspecto como el relámpago, y su vestidura blanca como la nieve. Los guardias temblaron de miedo y se quedaron como muertos.

El ángel, dirigiéndose a las mujeres, dijo: No teman, ustedes, pues sé que buscan a Jesús, el crucificado. No está aquí; ha resucitado, según lo había dicho. Vengan y vean el sitio donde fue puesto. Vayan después y digan a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos y que irá a Galilea. Allí lo verán. Es lo que tenía que decirles.

Evangelio de San Marcos

Marcos 1. 1- 3

San Marcos explica aquí la misión de Juan el Bautista, preparando el camino de Jesús.

Principio del evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Como está escrito en el profeta Isaías: "He aquí que envío delante de ti mi ángel, que preparará tu camino. Voz de quien grita en el desierto: preparad el camino del Señor, enderezad sus senderos".

Marcos 2. 12

Marcos narra brevemente la tentación de Jesús en el desierto y menciona a los ángeles.

En seguida el Espíritu le empujó hacia el desierto. Permaneció en él cuarenta días tentado por Satanás y moraba entre las fieras, pero los ángeles le servían.

Marcos 8. 34-38

San Marcos relata las condiciones de Jesús para seguir su camino.

Llamando a la muchedumbre y a los discípulos, les dijo: El que quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Pues quien quiera salvar su vida, la perderá. Y quien pierda la vida por mí y el Evangelio, ése se salvará.

¿Y que aprovecha al hombre ganar todo el mundo y perder su alma? ¿Pues, qué dará el hombre a cambio de su alma?

Porque si alguien se avergonzara de mí y de mis palabras ante esta generación adúltera y pecadora, también el hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.

Marcos 12. 34- 35

Aquí Marcos narra la respuesta de Jesús ante unos saduceos que no entendían la resurrección y le habían preguntado acerca de una mujer que se había casado con un hombre que tenía siete hermanos.

Al morir el marido, la mujer se casa con otro hermano que también muere. Así se fue casando con cada uno de los hermanos al quedar viuda. Los saduceos le preguntan a Jesús de cual de los hermanos será esposa cuando resuciten y esta es la respuesta de Jesús.

Jesús les dijo: ¿No estáis equivocados por no entender las Escrituras ni el poder de Dios? Porque cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán, ni serán dadas en matrimonio, sino que serán como ángeles en los cielos.

Marcos 13. 24- 27

Aquí se narra el fin de los tiempos

Pero en aquellos días, después de aquella tribulación, se oscurecerá el sol, y la luna no dará su brillo.

Y las estrellas caerán del cielo y los poderes de los cielos se conmoverán. Entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad. Y enviará a sus ángeles, y juntará a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

Evangelio de San Lucas

Lucas 1, 9-21

Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote de nombre Zacarías, cuya mujer se llamaba Isabel.Eran ambos justos en la presencia del Señor y no tenían hijos, pues Isabel era estéril y los dos estaban en edad avanzada.

Sucedió que mientas Zacarías estaba cumpliendo sus funciones sacerdotales y el pueblo orando .

Apareciósele un ángel del Señor, de pié a la derecha del altar del incienso. Al verle se turbó Zacarías y el temor se apoderó de él. Dijo el ángel:-No temas Zacarias, porque tu plegaria ha sido escuchada e Isabel, tu mujer, te dará a luz un hijo al que le podrás de nombre Juan.

Será para tí gozo y regocijo y todos se alegrarán en su nacimiento., porque será grande en la presencia del Señor. No beberá ni vino ni licores y desde el seno de su madre será lleno del Espíritu Santo. y a muchos de los hijos de Israel convertirá al Señor su Dios, Y caminará delante del Señor en el Espíritu y poder de Elias para reducir los corazónes de los padres a los hijos, y los rebeldes a la prudencia de los justos, a fin de preparar al Señor un pueblo bien dispuesto.

Dijo Zacarías al ángel:-¿De qué modo sabré yo esto? Porque yo soy muy viejo y mi mujer muy avanzada en edad.

El ángel le contestó diciendo:-Yo soy Gabriel, que asisto ante Dios y he sido enviado para hablarte y comunicarte la buena noticia.

He aquí que te estarás mudo y no podrás hablar hasta el día en que esto se cumpla, por cuanto no has creído en mis palabras, que se cumplirán a su tiempo.

La anunciación de Jesús

Lucas 1, 16-36

En el mes sexto, fue enviado el ángelGabriel de parte de Dios , a una ciudad de Galilea llamada Nazareth, a una virgen desposada con un varónde nombre José de la casa de David.El nombre de la viergen era María. Y, presentándose a ella, le dijo: Salve, llena de Gracia , el Señor es contigo.

Ella se turbó al oir estas palabras y discernía que podía significar aquel saludo.

El ángel le dijo: No temas María, porque has hallado gracia delante de Dios, y concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.

El será grande y llamado Hijo del Altísimo y le dará el Señor Dios el trono de David, su padre.y reinará en la casa de Jacob por los siglos, y su reino no tendrá fin.

Dijo María al ángel: ¿Cómo podrá ser esto, pues yo no conozco varón?

El ángel le contestó diciendo: El Espíritu Santo vendrá sobre tí, y la virtud del Altísimo te cubrirá con su sombra, y por sto el hijo engendrado será santo, será llamado Hijo de Dios.

E Isabel, tu parienta, también ha concebidoun hijo en su vejez, y este es ya el mes sexto de la que era estéril. Porque nada hay imposible para Dios.

Dijo María: He aquí la esclava del Señor; Hágase en mí según tu palabra. Y se fue de ella el ángel.

El Misterio revelado a José

María estaba compremetida con José, antes de que conviviesen. Como María había concebido por medio del Espíritu Santo, José que era un hombre justo, no quiso denunciarla y decidió repudiarla en secreto.

Lucas 2, 1-14

Aconteció pues en aquellos días que salió un edicto de Cesar Augusto para que se empadronarse todo el mundo.

Este empadronamiento primero tuvo lugar siendo Cirino gobernador de Siria. E iban todos a empadronarse, cada uno en su ciudad.

José subió de Galiléa, de la ciudad de Nazareth a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y de la familia de David, para empadronarse con María, su esposa que estaba encinta. Estando allí se cumplieron los días de su parto, y dio a luz a su hijo primogénito, y le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, por no haber sitio para ellos en la posada.

Había en la región unos pastores que pernoctaban al raso, y de noche se turnaban velando por su rebaño.

Se les presentó un ángel del Señor, y la gloria del Señor los envolvía con su luz, quedando ellos sobrecogidos de temor.

Dijotes el ángel: No teman, les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo; pues os ha nacido hoy un Salvador, que es el Mesías Señor, en la ciudad de David.

Esto tendrás por señal: Encontrarán un niño envuelto en pañales y reclinado en un pesebre.

Al instante se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios diciendo: "Gloria a Dios en las alturas y Paz en la tierra a los hombres de buena voluntad".

Lucas 24. 1- 7

Aquí Lucas nos cuenta lo ocurrido cuando varias mujeres fueron a visitar el sepulcro de Jesús y unos ángeles les anunciaron su resurrección.

El primer día de la semana, muy de mañana, vinieron al monumento, trayendo los aromas que habían preparado, y encontraron removida del monumento la piedra, y entrando, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús.

Estando ellas perplejas sobre esto, se les presentaron dos hombres vestidos de vestiduras deslumbrantes. Mientras ellas se quedaron aterrorizadas y bajaron la cabeza hacia el suelo, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí; ha resucitado. Acordaos cómo os habló estando aún en Galilea, diciendo que el Hijo del hombre había de ser entregado en poder de pecadores, y ser crucificado, y resucitar al tercer día.

Ellas se acordaron de sus palabras, y volviendo del monumento, comunicaron todo esto a los once y a todos los demás.

Evangelio de San Juan

San Juan 1. 45- 50

Juan nos cuenta como eligió Jesús a sus primeros discípulos.

Encontró Felipe a Natanael y le dijo: hemos hallado a aquél de quién escribió Moisés en la ley y los profetas, a Jesús, hijo de José de Nazaret. Dijo Natanael. ¿De Nazaret puede salir algo bueno?

Le dijo Felipe: Ven y verás.

Vio Jesús a Natanael, que venía hacia el, y dijo de él: he aquí un verdadero israelita, en quien no hay dolo. Natanael le dijo: ¿De dónde me conoces? Contestó Jesús: Antes que Felipe te llamase, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

Natanael le contestó: Rabbí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.

Jesús le contestó diciendo: ¿Por qué te he dicho que te vi debajo de la higuera crees? Cosas mayores has de ver. Y añadió: en verdad, en verdad te digo que verás abrirse el cielo y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre.

San Juan 5. 2- 9

Juan narra la curación del enfermo de la piscina.

Hay en Jerusalén, junto a la puerta Probática, una piscina llamada en hebreo Betzata, que tiene cinco pórticos.

En estos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, mancos, que esperaban el movimiento del agua, porque el ángel del Señor descendía de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua, y el primero que bajaba después de la agitación del agua quedaba sano de cualquier enfermedad que padeciese.

Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo; Jesús le vio acostado, y conociendo que llevaba ya mucho tiempo le dijo: ¿Quieres ser curado? Respondió el enfermo: Señor, no tengo a nadie que al moverse el agua me meta en la piscina, y mientras yo voy, baja otro antes de mí.

Jesús le dijo: Levántate, toma tu camilla y anda. Al instante quedó sano y tomó su camilla y se fue.

San Juan 20. 11-16

San Juan también nos narra la presencia de ángeles en el momento de la resurrección.

María se quedó junto al monumento, fuera, llorando. Mientras lloraba se inclinó hacia el monumento, y vio a dos ángeles vestidos de blanco, sentados uno a la cabecera y otro a los pies de donde había estado el cuerpo de Jesús. Le dijeron: ¿Por qué lloras mujer?

Ella les dijo: porque han tomado a mi Señor y no sé donde lo han puesto.

Diciendo esto, se volvió para atrás y vio a Jesús que estaba allí, pero no conoció que fuese Jesús.

Jesús le dijo: Mujer, ¡Por qué lloras? ¿A quién buscas?

Ella creyendo que era el hortelano, le dijo: Señor, si le has llevado tú, dime donde le has puesto y yo lo tomaré.

Jesús le dijo: ¡María! Ella, volviéndose, le dijo en hebreo ¡Rabboni! que quiere decir Maestro.

Hechos de los Apóstoles

Hechos 5, 19-20

Estando frente al pórtico de Salomón se agolpaba una multitud esperando la llegada de los discípulos de Jesús para ser curados. Pero el sumo sacerdote y los suyos pertenecientes a la secta de los saduceoslos hicieron encerrar en la carcel.

“Pero el ángel del señor les abrió de noche las puertas de la prisión y les dijo: Id, presentaos en el templo y predicad todas las palabras de vida”.

Hechos 6, 15

Esteban, uno de los discípulos de Jesús estaba siendo perseguido, acusándolo de blasfemar contra la ley lo llevaron frente al sanedrín.

En ese momento "Fijando los ojos en él todos los que estaban sentados en el sanedrín, vieron su rostro como el rostro de un ángel".

Hechos 10, 3,7

En este Capítulo se narra como Dios envía su ángel al centurión Cornelio para que se convierta.

Cornelio era un hombre bueno y justo.

" un día vió claramente en visión a un ángel de Dios que se acercándose le decía: Cornelio. El lo miró y lleno d etemor le dijo: ¿Qué quieres, Señor? y le dijo: Tus oraciones y tus limosnas han sido recordadas ante Dios. Envía unos hombres a Joppe y haz que venga un cierto Simón, llamado Pedro, que se hospeda en la casa de Simón el curtidor, cuya casa está junto al mar."

" En cuanto desapareció el ángel que le hablaba , llamó a dos de sus domésticos y a un soldado y contándoles todo el suceso los envió a Joppe." Cuando llegaron ante Pedro le dijeron: " El centurión Cornelio, varón justo y temeroso de Dios, que en todo el pueblo d elos judios es muy estimado ha recibido de un santo ángelel mandato d ehacerte llevar a su casa y escuchar tu palabra."

Este capítulo narra como Pedro cambia su actitud. El pensaba que la palabra era exclusividad del pueblo judio. Aquí aprende que Dios no hace acepción de personas.

Hechos 11, 12-13

La noticia del Suceso en Jerusalén

Pedro les narra a sus hermanos en Judea lo sucedido con Cornelio.

" En aquel instante se prsentaron tres hombres en la casa en que estábamos, enviados a mí desde Cesárea.

Al mismo tiempo el Espíritu me dijo que fuera con ellos sin vacilar. Conmigo vinieron estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel varón, que nos contó como había visto en su casa al ángel, que presentándosele dijo: Envía a Joppe y haz venir a Simon, llamado Pedro."

Cuando Pedro terminó el relato, todos se dieon cuenta que Dios también había concedido a los gentiles el don de la vida eterna.

Hechos 12

Por aquellos tiempos Herodes apresó algunos de la iglesia para maltratarlos. Un día hizo encarcelar a Pedro.

La liberación de Pedro

La misma noche en que Herodes iba a hacerlo comparecer, Pedro estaba dormido entre dos soldados, atado con cadenas, y los centinelas montaban la guardia en la puerta de la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del señor y una luz resplandeciente en la estancia.

El ángel tocó a Pedro en un costado y lo despertó diciendo:” levántate enseguida” Y se le cayeron las cadenas de las manos. El ángel le dijo: “Cíñete y cálzate tus sandalias”. Así lo hizo. Y añadió: “Envuélvete en tu manto y sígueme”. Pedro salió y lo seguía; y no sabía si era realidad lo que el ángel hacía, sino que se figuraba que era una visión; Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que da a la ciudad, la cual se les abrió por si sola. Salieron y avanzaron por una calle y de repente lo dejó el ángel.

Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora sé realmente que el Señor ha enviado su Ángel y me ha arrancado de la mano de Herodes.

Castigo de Herodes

Herodes buscó a Pedro y no hallándolo, interrogó a los guardias, y los mandó ajusticiar. Descendió luego de Judea a Cesarea donde permaneció.

Herodes estaba irritado con los Tirios y Sidonios, que de común acuerdo se presentaron ante él, y, habiéndose ganado a Blasto, que era camarero del rey, solicitaban la paz, porque su país se abastecía del país real.

El día señalado, Herodes, vestido con atavíos reales y sentado en el tribunal los arengó. Y el pueblo gritaba: Es un dios que habla y no un hombre.

Pero en aquel instante lo hirió el Ángel del Señor, por no haber glorificado a Dios y roído de gusanos, expiró.

Hechos 27

Navegando hacia Roma

Pablo había sido arrestado por causa de Cristo. Como el dijo que era romano decidieron trasladarlo a Roma para juzgarlo.

Lo embarcaron y Pablo les advirtió que sufrirían grandes peligros, pero no le hicieron caso. Se desencadenó un huracán y debieron arrojar la carga, luego los aparejos y quedaron a la deriva.

Hechos 27, 21

Como llevásemos sin comer mucho tiempo, Pablo, puesto en pié en medio de ellos dijo: -Más valía amigos míos que me hubierais hecho caso y no hubiéramos partido de Creta, para evitar esta tortura y este daño. Pero ahora os aconsejo que tengáis ánimo porque ninguno de entre vosotros perderéis la vida, sino solo la nave.

Pues esta noche un Ángel de Dios de quién soy y a quién sirvo, se me ha presentado y me ha dicho: No temas Pablo; tienes que comparecer ante el Cesar y he aquí que Dios te ha concedido la vida de todos los que navegan contigo.

Carta a los Romanos

Romanos 8, 37- 39

En estas cartas de San Pablo a los Romanos, nos habla del Plan de Dios sobre los elegidos

Mas en todas estas cosas vencemos por aquel que nos amó.

Porque persuadido estoy que ni lamuerte, ni lavida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente, ni lo futuro, ni las potestades, ni la altura, ni la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo jesús, nuestro Señor.

Carta a los Gálatas

Solo hay un verdadero Evangelio: El de Cristo

Galatas 1, 6

Me admiro de que tan rápidamente os paséis del que os llamó por la gracia de Cristo a otro Evangelio; y no es que haya otro, sino que hay quienes se turban y quieren pervertir el Evangelio de Cristo. Pero aún cuando nosotros o un ángel del cielo os anunciase un Evangelio distinto del que hemos anunciado se anatema.

Carta a los Efesios

Efesios 3, 8-10

A mí, inferior al último de todos los cristianos, me fue dada esta gracia de evangelizar a los gentiles, la incalculable riqueza de Cristo, y esclarecer a todos cual es la dispensación del misterio escondido desde todos los siglos en Dios, el creador de todas las cosas, para que sea dado a conocer ahora por medio de la iglesia a los principados y a las potestades en lo alto de los cielos la incalculable sabiduría de Dios.

Carta de San Pablo a los Colosenses

El Misterio de Cristo

Colosenses 1, 15

a-En la Creación del Mundo. El cual es imagen de Dios invisible, primogénito de toda la creación. Porque por el mismo fueron creadas todas las cosas, las de los cielos y las de la tierra, lo invisible y lo visible, tanto los tronos como las dominaciones, los principados como las potestades; absolutamente todo fue creado por El y para El; y El mismo existe antes que todas las cosas y todas en El subsisten.

El Falso Ascetismo

Colosenses 2, 18-19

Que nadie con simulada humildad o culto de ángeles os niegue el promedio de la victoria metiéndose en cosas que no ha visto, presumiendo vanamente a la luz de su inteligencia carnal y particularmente no adhiriéndose a la cabeza por la que todo el cuerpo sustentado y ligados por las articulaciones y coyunturas aumenta el crecimiento de Dios.

Primera Carta de San Pablo a los Tesalonicenses

Exhortaciones

I Tesalonicenses 4, 16

Porque el Señor mismo, a la señal dada por la voz del arcángel y al son de la trompeta de Dios, bajará del cielo y los muertos en Cristo resucitarán primeramente.

Segunda Carta de San Pablo a los Tesalonicenses

Acción de Gracias

II Tesalonicenses 1,6

Porque es propio de la justicia divina retribuir con tribulación a quienes os la infligen,y a vosotros que la padecéis daros el descanso en compañía nuestra, cuando aparezca en el cielo el Señor Jesús con los ángeles de su poder.

Cartas Pastorales

Primera Carta a Timoteo

1 Timoteo 3, 14

La iglesia y el misterio de la piedad

Aunque espero ir a verte pronto, te escribo estas cosas Por si tardare a fin de que sepas como has de conducirte en la casa de Dios, que es la iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad. Y sin duda alguna es grande el misterio de la piedad:

Que se ha manifestado en la carne,

Ha sido justificado por el espíritu.

Se ha mostrado a los ángeles,

Predicado al as gentes,

Creído en el mundo

Elevado a la gloria.

Carta a los Hebreos

Hebreos, 1. 1- 4

Prologo

Dios después de haber hablado muchas vedes y en diversas formas a los Padres por medio de los profetas, en estos días que son los últimos nos ha hablado por el Hijo a quien ha constituido en heredero de todas las cosas, por quien hizo también el universo. Este que es el resplandor de su gloria y la impronta de su sustancia, sostiene todas las cosas con su palabra poderosa y, una vez que realizó la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en lo más alto del cielo, llegando a ser tan superior a los ángeles en la medida en que el nombre que ha recibido en herencia es incomparable a ellos.

Excelencias del Nuevo Testamento

Hebreos 1, 5-9, 13-14

Cristo, Hijo natural de Dios, superior a los ángeles

Prueba de la Escritura.

En efecto. ¿A cuál de los ángeles dijo Dios alguna vez: Tú eres mi Hijo. Yo te he engendrado hoy?. Y además: Yo seré su Padre y El será mi Hijo. Y de nuevo, cuando introdujo al primogénito en el mundo, dijo: Que te adoren todos los ángeles de Dios. Mientras que cuando habla de los ángeles dice: Hace a sus ángeles vientos y de sus ministros una llama de fuego. Del Hijo ,en cambio afirma: Tu trono oh Dios subsiste eternamente.

Hebreos 1,13-14

Y ¿a cuál de sus ángeles dijo nunca: siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos como escabel de tus pies?

¿No son todos ellos espíritus encargados de un ministerio, enviados al servicio de aquellos que deben heredar la salud?

Apocalipsis

El autor del Apocalipsis es el apóstol San Juan. Fue escrito en Patmos en el año 95.

El Apocalipsis es un conjunto de profecías, bastante incomprensibles por la cantidad de simbolismos.

Mi intención es mostrar los versículos donde participan los ángeles, y el autor los menciona especialmente. Aunque para ponerlos en contexto extiendo el contenido con otros versículos.

Apocalipsis 1.1-3

Prólogo

Revelación de Jesucristo, que Dios le ha dado para mostrar a sus servidores, lo que va a suceder en seguida; Dios le ha dado ha conocer, por medio de un ángel, a sus siervo Juan, el cual atestigua, como palabra de Dios y testimonio de Jesucristo, todo lo que ha visto. Bienaventurado el que lee y los que escuchan las palabras de esta profecía y observan su contenido, porque el tiempo está cerca.

Apocalpsis 1.2

Visión preparatoria

Yo, Juan, vuestro hermano vuestro compañero en la tribulación, en el reino y en la constancia, en Jesús. Yo me encontraba en la isla de Patmos, por causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. Caí en éxtasis el día del Señor y oí detrás de mí una voz potente como de trompeta, que decía: lo que ves, escríbelo en un libro y mándaselo a la siete iglesias, a Efeso, Esmirna, Pérgamo,Tiatira, Sares, Filadelfia y Laodicea. Me volví para ver la voz que me hablaba, y penas vuelto ví siete candelabros de oro y en medio de los candelabros como un Hijo del hombre, vestido con una larga túnica y ceñido con un cinturón de oro alrededor de su pecho. En su mano derecha tenía siete estrellas y de su boca salía una espada aguda de dos filos; su cara era como el sol que brilla en todo su esplendor. Al verle caí a sus pies como muerto. Pero él me tocó con su mano derecha y me dijo: No temas, soy yo, el primero y el último. Escribe pues lo que has visto; lo presente y lo que sucederá en seguida. He aquí el secreto de las siete estrellas que has visto en mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: Las siete estrellas son los ángeles de las siete iglesias y los siete candelabros son las siete iglesias.

Apocalipsis 2

Carta a la iglesia de Efeso

Escribe al ángel de la Iglesia de Efeso. He aquí lo que dice el que tiene las siete estrellas, que camina en medio de los siete candelabros de oro. Conozco tus obras, tus fatigas y tu constancia. Sé que no puedes soportar a los malos, que has puesto aprueba a los que se llaman apóstoles sin serlo y los has encontrado mentirosos; que eres constante y que has sufrido por mi Nombre sin desfallecer. Pero tengo esto contra ti: Has perdido la caridad del principio. Acuérdate pues, de donde has caído, arrepiéntete y vuelve a obrar como antes. Porque si no te conviertes, iré a ti rápidamente y te quitarle candelabro de su puesto.

Carta a la iglesia de Esmirna

Escribe al ángel de la iglesia de Esmirna: He aquí lo que dice el Primero y el último, el que murió y ha vuelto a la vida. Conozco tu tribulación y tu pobreza (aunque eres rico) y las calumnias de parte de los que se llaman judíos, sin serlo, pues son más bien una Sinagoga de Satanás. No temas lo que vas a sufrir. El Diablo va a encarcelar a algunos de vosotros; es para ponerlos a prueba, sufriréis una prueba de diez días. Sé fiel hasta la muerte y te daré la corona de la vida.

Carta a la iglesia de Pérgamo

Escribe al ángel de la Iglesia de Pergamo: Esto dice el que tiene la espada aguda de dos filos. Sé donde vives. Allí está el trono de Satanás; pero permaneces fiel a mi nombre y no has renegado de mí fe, ni siquiera en los días de Antipas ,mi fiel testigo, que fue muerto entre vosotros donde Satanás tiene su morada.

Pero tengo algo contra ti: tienes secuaces de la doctrina de Balam, el cual enseñaba a Balac la manera de hacer caer a los hijos de Israel; incitándoles a come carnes inmoladas a los dioses y a fornicar. Así también tú tienes adeptos a la doctrina de los Nicolaitas.

Arrepiéntete, pues de lo contrario iré a ti cuanto antes y combatiré contra ti con la espada de mi boca.

El que tenga oídos, oiga lo que dice el Espíritu alas iglesias. Al vencedor le daré el maná escondido y una piedra blanca.

Y en esa piedra escribiré un nombre que solo conoce el que la recibe.

Carta a la iglesia de Tiatira

Escribe al ángel de la iglesia de Tiatira: He aquí lo que dice el hijo de Dios, que tiene los ojos como una llama y los pies como el auricalco. Conozco tus obras, tu amor, tu fe, tu servicio, tu constancia; tus últimas obras son más numerosas que las primeras. Pero tengo esto contra ti: Dejas que Jezabel, esa mujer que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis servidores hasta hacerles fornicar y comer las carnes inmoladas a los ídolos.

Ya le he dado tiempo para que se arrepienta, pero ella no quiere convertirse de su fornicación.

En cuanto a vosotros, los demás fieles de Tiatira, todos los que no compartís esta doctrina, que o habéis conocido los secretos de Satanás-declaro que no os impongo otra carga- Únicamente permaneced fieles a la fe que tenéis, hasta que yo vaya. Al vencedor, al que permanezca fiel a mi servicio hasta el fin, le daré poder sobre las naciones, y los apacentará con vara de hierro, como s rompen los vasos de arcilla.

Así he recibido también yo este poder de mi Padre. Le daré la estrella de la mañana. El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las Iglesias.

Carta a la iglesia de Sardes

Escribe al ángel de la iglesia de Sardes: He aquí lo que dice el que tiene los Siete Espíritus de Dios y las siete estrellas. Conozco tus obras. Tú pasas por vivo pero estás muerto. Vigila y reafirma lo que queda y está a punto de perecer. Porque no he encontrado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate como recibiste y oíste la palabra; guárdala y arrepiéntete. Porque, si no vigilas, caeré sobre ti como un ladrón, sin que sepas a que hora te voy a sorprender.

Pero tienes todavía en Sardes algunas personas que no han contaminado sus vestidos. Ellas caminarán conmigo con vestiduras blancas, y yo no borraré jamás su nombre del libro de la vida y confesaré su nombre delante de mi Padre y de los ángeles. El que tenga oídos, oiga lo que el espíritu dice a las Iglesias.

Carta a la iglesia de Filadelfia

Escribe al ángel de la iglesia de Filadelfia. He aquí lo que dice el Santo, el Veraz, el que tiene la llave de David, el que abre y nadie cerrará, el que cierra y nadie abrirá.

Conozco tus obras. He aquí que tengo abierta delante de ti una puerta que nadie puede cerrar. Porque a pesar de tu debilidad, has guardado tu palabra y no has negado mi nombre. He aquí que te entrego los miembros de la sinagoga de Satanás, que se dicen judíos sin serlo, los mentirosos; he aquí que les haré venir a postrarse a tus pies y reconocerán que te amo. Porque has guardado mi consigna de perseverancia, yo te guardaré en la hora de prueba, que va a sobrevenir sobre todo el mundo, para probar a los habitantes de la tierra. Mi venida está próxima.

Guarda bien lo que tienes para que nadie te quite tu corona. Al vencedor lo haré columna del templo de Dios, y no saldrá más.

Escribiré sobre él el nombre de mi Dios. El nombre de la ciudad de mi dios- La Nueva Jerusalem, que baja del cielo de mi Dios-y mi nombre nuevo. El que tenga oídos oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.

Carta a la iglesia de Laodicea

Escribe al ángel de la iglesia de Laodicea: He aquí lo que dice el Amén, el Testimonio fiel y veraz, el Principio de la creación de Dios. Conozco tus obras: No eres ni frio ni caliente. Ojala fueses frió o caliente. Pero porque eres tibio, y no eres ni frió ni caliente, te voy a vomitar de mi boca. Estás diciendo: Yo soy rico, yo me he enriquecido, a mi no me falta nada; y no sabes que eres desdichado, miserable, pobre, ciego y desnudo.

Te aconsejo que me compres el oro purificado en el fuego para enriquecerte, y vestiduras blancas para vestirte y no aparezca la vergüenza de tu desnudez, y un colirio para que unjas tus ojos y veas. Yo, al que amo, reprendo y castigo; ten, pues, celo y arrepiéntete. He aquí que estoy a la puerta y llamo.

Si alguno oye mi voz y me abre, entraré en su casa; cenaré con él y él conmigo. Al vencedor le daré el sentarse conmigo en mi trono, igual que yo, que he vencido, me he sentado con mi padre en su trono.

El que tenga oídos, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.